Política

El Fuego y las Ramas Secas: La Orfandad Política del PT y el PVEM.

¿Qué sigue ahora para el PT y el PVEM? El panorama es gélido.

Por: La Palabra Política.
CDMX, 12 de marzo del 2026.

En la gran hoguera del poder político, no todos los maderos son iguales. Están los troncos robustos que sostienen la estructura del fuego, y están las pequeñas ramas secas: aquellas que, si bien carecen de peso y sustancia, son absolutamente indispensables para que la chispa inicial se convierta en un incendio. En la historia reciente del sistema político mexicano, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han jugado exactamente ese papel. Fueron la leña menuda que MORENA utilizó para hacer arder su hegemonía.

Sin embargo, el fuego ya está en su punto máximo, y la ley de la combustión política es cruel: una vez que las ramas han cumplido su propósito, se consumen y se desechan. Hoy, estos dos partidos satélites se enfrentan a la peor de sus pesadillas: la irrelevancia y la orfandad en la era de Claudia Sheinbaum.

El Juguete Roto: La Tragedia del Partido del Trabajo.

La historia del Partido del Trabajo es la de una lealtad que rayó en la sumisión. Con una militancia escasa y una credibilidad social que rara vez supera el margen de error de las encuestas, el PT sobrevivió gracias a un solo salvavidas: Andrés Manuel López Obrador.

Alberto Anaya presidente nacional del PT y AMLO.

Durante años, el caudillo tabasqueño los arropó, los hizo ganar distritos que jamás habrían soñado y les otorgó una respiración artificial en el Congreso. Pero en la política de altura, la gratitud tiene fecha de caducidad. Como un niño que toma un juguete, se entretiene con él mientras le es útil para armar su fortaleza y luego lo arrumba en un rincón, el lopezobradorismo utilizó al PT hasta exprimir su utilidad legislativa. Hoy, frente a una Presidenta y un partido guinda que gozan de una mayoría aplastante, el PT ha dejado de ser indispensable. Su voz ya no hace eco; es solo un susurro incómodo en el oficialismo.

El Negocio Perfecto: El Camaleón del Partido Verde.

Si el PT pecó de lealtad ciega, el Partido Verde Ecologista de México peca de un pragmatismo descarnado. El PVEM no es, ni ha sido nunca, un partido político en el sentido ideológico de la palabra. Es, a todas luces, una de las franquicias más rentables del país: un negocio de cúpulas y familias diseñado para venderse al mejor postor.

Al Verde no le interesan los mexicanos, ni el medio ambiente, ni el desarrollo social. Le interesan las cuotas de poder, las comisiones y los presupuestos. Históricamente, han sido los grandes camaleones del sistema: fueron azules con Fox, tricolores con Peña Nieto y guindas con la “Cuarta Transformación”. Su única ideología es la supervivencia parasitaria. Sin embargo, su modelo de negocio está en crisis. Cuando el partido en el poder es tan grande que ya no necesita comprar aliados para gobernar, la mercancía del PVEM pierde todo su valor de mercado.

La Rebelión del Miedo y la Soledad del Satélite.

El clímax de esta tragedia política se vivió con la reciente reforma política. Al verse acorralados, al entender que las nuevas reglas del juego amenazaban sus cotos de poder, plurinominales y privilegios de cúpula, ambos partidos tomaron una decisión desesperada: protegerse a sí mismos.

Al no apoyar la reforma, no solo le dieron la espalda a la Presidenta Claudia Sheinbaum; cometieron el pecado capital de desafiar el mandato original de Andrés Manuel López Obrador. En su intento por blindar su estructura, firmaron su propia sentencia de aislamiento.

¿Qué sigue ahora para el PT y el PVEM? El panorama es gélido. Han quedado huérfanos y a la deriva. Es muy probable que, en los próximos meses, veamos a sus cúpulas peregrinar hacia Palacio Nacional, pidiendo perdón y ofreciendo sumisión absoluta a cambio de unas cuantas migajas presupuestales.

Pero el poder es implacable. MORENA ya no los necesita para gobernar, y la Presidenta tiene ahora la excusa perfecta para aplicarles la ley del hielo. Veremos cómo el poder de Palacio Nacional trata a quienes, en el momento clave, demostraron que su única lealtad era hacia sus propios privilegios. El reloj avanza, y para los satélites del sistema mexicano, el oxígeno político se está terminando.

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