Estados Unidos en crisis: el resurgimiento de la vieja fórmula.

Por: La Palabra Política.
CDMX, 13 febrero del 2025.

La política internacional, especialmente entre Estados Unidos y México, ha estado marcada por una dinámica de presión, amenazas y estrategias económicas que benefician al más fuerte. Con la llegada de Donald J. Trump, esta relación se encuentra nuevamente en una encrucijada peligrosa.

El gobierno estadounidense atraviesa una crisis económica y política, y Trump, fiel a su estilo, ha recurrido a la vieja estrategia de utilizar a México como chivo expiatorio para desviar la atención de sus propios problemas.

Este ensayo explora cómo la administración de Trump ha utilizado el narcotráfico, el comercio y la migración como herramientas de chantaje contra México, cómo el caos generado en el país ha servido a los intereses económicos de Estados Unidos y cuál es el reto que enfrenta el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Donald J. Trump Presidente de los Estados Unidos Americanos.

El caos como estrategia política.

La crisis económica que enfrenta Estados Unidos ha obligado a Trump a buscar formas rápidas y efectivas para fortalecer su administración. Sin embargo, en lugar de generar soluciones internas, su estrategia se basa en identificar enemigos externos y utilizarlos como herramientas de presión política.

En este contexto, México se ha convertido en el blanco perfecto. Desde su primer mandato, Trump ha usado un discurso agresivo en contra del país, atribuyéndole problemas como el tráfico de drogas, la migración ilegal y la competencia comercial desleal.

Pero más allá de la retórica, la realidad es otra: Estados Unidos se ha beneficiado de manera directa del caos en México, desde la venta de armas hasta la inyección de dinero ilícito en su sistema financiero.

Las armas del crimen organizado son provenientes de los Estados Unidos.

La relación bilateral: Entre el chantaje y la sumisión.

El gobierno de Estados Unidos ha implementado una política de presión constante sobre México, con tres ejes principales:

1️⃣ El narcotráfico como excusa para intervenir
Trump ha construido un discurso basado en la supuesta “amenaza del narcotráfico mexicano”, ignorando el hecho de que el mayor mercado de consumo de drogas se encuentra en Estados Unidos.

Esta narrativa le ha permitido justificar medidas extremas, como sanciones económicas y presiones diplomáticas, además de abrir la posibilidad de intervención militar en suelo mexicano.

2️⃣ El comercio y la guerra arancelaria
Desde su primer mandato, Trump ha insistido en que México se aprovecha comercialmente de Estados Unidos, a pesar de que la realidad muestra que el comercio bilateral es beneficioso para ambas naciones.

Sin embargo, el uso de aranceles y la amenaza de revisar el T-MEC han sido herramientas de control para someter a México y obligarlo a aceptar condiciones desfavorables.

3️⃣ La migración como mecanismo de presión
La política migratoria de Trump se basa en la criminalización de los migrantes y el uso de México como un muro de contención.

A través de amenazas económicas, ha obligado a México a endurecer sus políticas migratorias, desviando así la responsabilidad del problema hacia el país vecino.

El verdadero negocio detrás de la crisis.

Aunque Trump ha usado un discurso de confrontación, la realidad es que Estados Unidos se beneficia del caos en México.

📌 Venta de armas: Empresas estadounidenses son las principales proveedoras de armas para el crimen organizado en México.

📌 Lavado de dinero: Miles de millones de dólares generados por el narcotráfico terminan en bancos y empresas estadounidenses.

📌 Consumo de drogas: Sin la enorme demanda de drogas en EE.UU., el narcotráfico no sería un negocio rentable.

Estos factores evidencian la hipocresía del discurso trumpista, que culpa a México de un problema que en realidad es compartido y que, en muchos casos, es alimentado por el propio sistema estadounidense.

El mal necesario de Estados Unidos y México el narcotráfico.

El desafío del gobierno de Claudia Sheinbaum.

Ante este escenario, el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta un desafío crucial: redefinir la relación con Estados Unidos sin caer en la sumisión ni en la confrontación directa.

Existen tres posibles caminos:

1️⃣ Ceder a la presión y aceptar las condiciones impuestas por Trump.
2️⃣ Reforzar la soberanía mexicana y diseñar una estrategia de defensa ante las amenazas estadounidenses.
3️⃣ Buscar nuevas alianzas comerciales para reducir la dependencia de EE.UU.

La Cuarta Transformación ha defendido la soberanía nacional, pero Trump representa una amenaza real. La clave estará en equilibrar la relación sin permitir que México siga siendo utilizado como moneda de cambio en la política estadounidense.

“Nadie violará nuestra soberanía”.

Claudia Sheinbaum Pardo Presidenta de México.

La reelección de Donald Trump representa un nuevo periodo de turbulencia para la relación México-Estados Unidos.

Su gobierno, en crisis, volverá a utilizar el narcotráfico, el comercio y la migración como herramientas de presión, mientras que México deberá encontrar la manera de resistir sin ceder su soberanía.

El futuro de la relación bilateral dependerá de la capacidad del gobierno mexicano para actuar con inteligencia, firmeza y estrategia, evitando caer en el juego de amenazas y chantajes que ha caracterizado la política exterior de Trump.

México no puede seguir siendo el enemigo conveniente de Estados Unidos. Es momento de definir su propio rumbo y construir una relación basada en el respeto y la cooperación real.

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