Política

Comunismo VIP: El Circo de la Hipocresía y los Lujos de la Nueva Élite.

¿Dónde quedó la armonía entre lo que sienten, lo que dicen y lo que hacen?

Por: La Palabra Política.
CDMX, 27 de enero del 2026
.

Vamos a hablar claro, de frente y sin palabras rebuscadas. A los mexicanos no nos asusta la riqueza. No nos molesta que alguien use un traje fino, que viaje en primera clase o que maneje una camioneta blindada. El problema de fondo no es el lujo, ni las joyas, ni las cenas en los restaurantes más caros del mundo. El verdadero problema es la mentira. El verdadero cáncer de nuestra política es la hipocresía que hoy viste a la llamada “Cuarta Transformación”.

Senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña y la simulación de su falta austeridad.

Usted los ha visto. Secretarios de Estado, Gobernadores, Diputados y Senadores que por la mañana se ponen su máscara de humildad, hablan de “austeridad republicana” y nos dicen que “ser rico es malo”. Pero, en cuanto se apagan los micrófonos y las cámaras, el teatro se cae. La realidad los desviste y nos deja ver lo que realmente son: amantes de los privilegios, apasionados de las marcas caras y devotos del capital que tanto dicen despreciar.

La Vara que ellos mismos pusieron.

Nadie los obligó a prometer pobreza. Ellos mismos fueron los que pusieron la vara. Ellos fueron los que juraron que actuarían con sobriedad, que no serían iguales a la “oligarquía” del pasado y que gobernarían con moderación. Nos vendieron un discurso de ahorro mientras ellos mismos soñaban con las mieles del poder.

CyberTruck de la marca Tesla tiene un valor superior a los 2 millones de pesos. La diputada local en guerreo Citlali Yaret Castillo Téllez, del partido Morena se le vió con esta camioneta machuchona.

Hoy, la sorpresa es amarga: resultaron iguales o peores. Se disfrazan de pueblo, pero viven como reyes. Es un cinismo teatral donde el discurso de marketing político choca de frente con la vida real. La austeridad se convirtió en un simple eslogan para ganar votos, mientras que en la práctica, el dinero público alimenta los caprichos de una nueva clase privilegiada.

Populismo de Lujo y Socialismo de Élite.

Incluso la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha tenido que jalarles las orejas en público. Les ha recordado que no pueden andar de presumidos con el dinero de la gente. Pero el poder tiene una propiedad psicológica muy peligrosa: desnuda lo que realmente hay en el corazón. Y lo que vemos en el corazón de muchos gobernantes actuales no es amor al pueblo, sino hambre de privilegios.

El diputado local de la 4T en Coahuila, Antonio «Tony» Flores Guerra con su carro de lujo.

Hoy vivimos en un “Comunismo VIP”. Es un sistema donde se le pide al pueblo que se apriete el cinturón, mientras los que mandan se lo aflojan para que les quepa el banquete. Es una simulación absoluta. Son gobernantes millonarios que hablan a nombre de los pobres; senadores multimillonarios que critican la aspiración de la clase media. Es, como dice el dicho, “la misma burra, pero revolcada”.

¿Congruencia o Mercenarios?

¿Dónde quedó la armonía entre lo que sienten, lo que dicen y lo que hacen? Se perdió en el camino al centro comercial de lujo. Se perdió en el vuelo privado. Se perdió en la camioneta de lujo que los protege de la realidad que ellos mismos han creado.

La “Cuarta Transformación” hoy tiene una esencia que no puede ocultar: gobiernan como oligarcas capitalistas mientras nos recitan poemas de socialismo. Son mercenarios del poder que utilizan el discurso del “pueblo” para llenar sus armarios de marcas diseñadas en París y Nueva York.

Sergio Gutiérrez Luna y Diana Karina Barreras han sido objeto de críticas por su estilo de vida ostentoso.

Al final del día, el electorado no olvida. La gente se da cuenta cuando alguien le miente en la cara. Morena ha dejado de ser un movimiento de esperanza para convertirse en un club de élite que desprecia la congruencia. Porque en México, lo que más duele no es que ellos tengan lujos, sino que nos quieran ver la cara de tontos mientras se los compran con nuestra confianza.

Acerca del autor

La Palabra Política

Escribir un comentario