Política

Anatomía de la Anarquía Orquestada: La Emboscada a la Ley en la Cuauhtémoc.

Alessandra Rojo de la Vega ha demostrado que tiene la voluntad de poner orden.

Por: La Palabra Política.
CDMX, 16 de febrero del 2026.

En el tablero de la política real, no existen las casualidades, solo las causalidades. Lo ocurrido recientemente en la colonia San Cosme contra la alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega no fue un estallido social espontáneo ni una legítima defensa de derechos; fue la manifestación física de una patología política que ha infectado las venas de la Ciudad de México: el pacto en la oscuridad entre el poder, la impunidad y el voto corporativo.

La Alcaldesa de la Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega enseñó los daños colaterales de la agresión que sufrió.

Cuando un sector social decide abandonar el cauce de la legalidad para entrar en “modo guerra” —utilizando la agresión física y la violencia contra la autoridad—, no estamos ante una protesta, sino ante una anarquía dirigida. Esta ruptura del contrato social es el resultado de años de una perversión sistemática donde grupos de comerciantes y agrupaciones civiles fueron dotados de una armadura de impunidad a cambio de lealtad electoral.

El Vicio del Poder: La Herencia de la Ilegalidad.

El fenómeno es psicológicamente complejo y políticamente perverso. Durante décadas, ciertos grupos políticos han utilizado el desorden como una herramienta de control. Al permitir que sectores trabajen en la irregularidad, fuera de reglamentos y leyes, el gobierno en turno crea un “ejército de reserva” que le debe la existencia misma de su sustento.

@alessandrardlv

200 personas nos emboscaron en San Cosme. No solo a mí — a todo mi equipo. Gente que sale todos los días a poner orden en la Cuauhtémoc. Aquí las pruebas. Mañana volvemos. Juntos. 🐦‍🔥

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Cuando una autoridad con legitimidad fresca, como la alcaldesa Rojo de la Vega, intenta ejercer su función primordial —poner orden, limpiar el espacio público y hacer valer la ley—, el sistema de complicidades reacciona con violencia. La agresión física que sufrió la alcaldesa en San Cosme es el grito de un grupo que teme perder el privilegio de la ilegalidad, un privilegio que les fue prometido y garantizado por personajes turbios que hoy, desde las sombras, agitan las aguas para desestabilizar la gobernanza de la Cuauhtémoc.

La Perversión de la Ideología y la Ruptura del Tejido Social.

La división política que hoy fractura a la sociedad mexicana ha llegado a un punto crítico donde las ideologías ya no se debaten en las urnas, sino que se lanzan como proyectiles en las calles. Este divisionismo ha creado “zonas de excepción” donde la ley no entra, porque los líderes de estas colonias se sienten dueños del territorio, amparados por un contubernio que les permite burlarse de la autoridad.

Psicológicamente, estos grupos han sido adiestrados para ver el orden como un ataque y la ley como una afrenta a su “libertad” de operar en el caos. La violencia física contra Alessandra Rojo de la Vega es la evidencia de que el diálogo y la interlocución sana han sido asesinados por la retórica del odio y la confrontación.

El Costo de la Firmeza: Gobernar en el Ojo del Huracán.

Alessandra Rojo de la Vega vivió en carne propia lo que sucede cuando un gobernante decide no ser cómplice. El ataque no fue solo contra su integridad física; fue un atentado contra la investidura de la Alcaldía y un mensaje directo para cualquier funcionario que pretenda romper las cadenas del clientelismo.

La perversión política de quienes corrompen a los comerciantes para usarlos como carne de cañón es atroz. Utilizan la necesidad de la gente para mantener sus cuotas de poder, prefiriendo una ciudad desordenada y violenta que una sociedad reglamentada donde ellos no puedan cobrar “piso” o favores políticos.

El Reto de la Cuauhtémoc.

La alcaldesa de Cuauhtémoc se encuentra hoy ante el reto de su vida: desmantelar un sistema de anarquía que tiene raíces profundas. Lo que pasó en San Cosme debe encender las alarmas en todos los niveles de gobierno. Si permitimos que la agresión sea la respuesta al cumplimiento de la ley, estaremos firmando el acta de defunción del Estado de Derecho en la capital.

Alessandra Rojo de la Vega ha demostrado que tiene la voluntad de poner orden, pero la sociedad y las instituciones de justicia deben respaldar esta labor. No se puede permitir que el divisionismo siga hiriendo las fibras de la sociedad hasta convertirlas en hordas violentas. Hacer cumplir la ley no es una opción, es la única vía para que la civilidad regrese al corazón de la Ciudad de México.

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